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   Texto em português

[ El  Festival  Wesak 2018 ] 

 

Lunes 30 de Abril de 2018 - 00:58 hs am GMT (Hora exacta)


Convertir a hora local seg�n pa�s de residencia

 

 




[
Sobre la Bendici�n del Buda y el Festival Wesak ]

Conferencia del 6 de mayo de 1982 

 

 Por Vicente Beltr�n Anglada
 

 

Leonor.�... entonces nos reun�amos en la hora exacta, unas veces a la una de la madrugada, en casa del presidente de la Sociedad Teos�fica de entonces...,

 

Vicente.� Es importante, porque el hecho de estar en Wesak, o dentro de Wesak es una cosa que hay que reconocer muy bien individualmente, aparte que despu�s se realice en grupo, mejor que sea a una hora que pudiese acudir gente, como el s�bado por la tarde.

 

Sra.� Siempre se puede conectar.


Vicente.�
S�, hay una conexi�n, adem�s las energ�as est�n durando despu�s de la proyecci�n tres d�as. Hay dos d�as de preparaci�n, un d�a de recepci�n y dos d�as de distribuci�n. Estamos ahora en per�odo de preparaci�n, estamos preparando hablando sobre toda la problem�tica nuestra, sometiendo as� �lo hace el alma de la humanidad�  al Se�or del Mundo todas las necesidades mundiales, incluidas las guerras y todas las cosas que est�n pasando estos d�as. Entonces viene la distribuci�n de fuerza, que se dice dura todo el a�o, en todos los niveles, y da una sensaci�n de paz y bienestar. Yo hace muchos a�os que lo siento, antes no sab�a lo que era, pero me sent�a siempre inspirado por estas fechas, me sent�a en gracia, era una cosa tremenda, y luego m�s tarde me enter� que hab�a sido el Festival de Wesak, entonces supe que estaba conectado subjetivamente. No hay necesidad de estar pendiente, el alma est� conectada siempre con la Jerarqu�a. Es el peque�o yo separatista el que crea la separatividad, a lo cual hicimos referencia ayer.

 

Sra.� Yo quer�a comentarte que hay cosas, como cuando hablamos del amor y de la paz, que se refieren a un estado. No es decir provocar �estoy en paz�, o �tengo amor� porque cada uno tenemos nuestra medida, o sea, es un estado que se crea; pero de alguna forma cuando est�s en sinton�a espiritual, y quieres realmente estar en �l y rectificar algunas cosas, con esa voluntad, en esa rectificaci�n, yo creo que es tan importante la humildad, tanto m�s que los conocimientos, porque siempre queremos saber m�s incluso de lo que podemos asimilar, y la humildad en todas sus facetas, que yo quisiera preguntar si �esto, con un buen prop�sito, se va arreglando a trav�s de equis cosas, o es tambi�n un estado que s�lo se adquiere cuando es el momento de que tengas esa humildad?

 

Vicente.� Bueno, lo interesante es la persistencia en una actitud. La actitud y el prop�sito; el individuo se propone realizar algo en su interior. Claro que cuando digo esto es que ya involucro una idea que nada tiene que ver con la meta, y todos buscamos una meta. Porque si, por ejemplo, de la paz hacemos una meta, seguramente que no la alcanzaremos. Ahora bien, si estamos investigando constantemente, siempre a trav�s del prop�sito espiritual, y no nos preocupamos mucho ni demasiado por los resultados, viene un d�a en que se llega a un estado de paz. Ya no digo la paz como un estado. La paz tal y como la siente el Se�or del universo es paz; nosotros somos paz dentro de la paz, esto nos indica ya la idea de un estado de conciencia. Y naturalmente, cuando se habla, por ejemplo, de dejar la mente vac�a, porque se tiene que llenar de algo que no es lo que tenemos habitualmente, tendr� que ser algo de una estirpe superior, y este algo forma parte consustancial con el prop�sito.

 

Entonces, mantener el prop�sito es de una u otra manera incorporar cada vez m�s paz, m�s estados de paz dentro de uno. Siempre habr� lagunas, las inevitables lagunas de los problemas k�rmicos, porque el karma solamente puede liquidarse cuando hay paz; la paz no tiene nada que ver con la Jerarqu�a, la Jerarqu�a es solamente una expresi�n de amor, la paz viene de Shamballa. As� que naturalmente hay que ligar el principio del prop�sito, que es de Shamballa, con la finalidad de Shamballa, que es la paz. Y el Logos Planetario, el Observador Silencioso, es el depositario de la paz santa, es un oc�ano de paz. Y la paz, tal y como yo la concibo,  no tal como seguramente es, se halla confinada en un plano espec�fico del universo.

 

Yo dir�a que es donde el comp�s c�smico de Sanat Kumara clava la punta para crear un c�rculo infranqueable, o un ring-pass-not, un c�rculo-no-se-pasa, como es la expresi�n caracter�stica del Maestro Tibetano. Si se refiere al planeta ser� el cuarto subplano del cuarto plano planetario. Si es con referencia al Logos Solar, ser� el cuarto subplano del cuarto plano solar, es decir, que en el centro de un universo septenario, la paz, el equilibrio, la s�ntesis, como se ha preguntado hoy aqu�, se halla confinada siempre en un lugar definido, y de ah� se irradia hasta abarcar la totalidad del c�rculo-no-se-pasa. Entonces, el problema del individuo es o bien hacerse receptivo desde el lugar donde ocupa su lugar k�rmico en la evoluci�n, haci�ndose responsable de sus actos, y receptivo a la paz, o bien trata fundamentalmente de alcanzar la paz que se alcanza a trav�s de la iniciaci�n, lo cual si lo analizamos bien, es la misma cosa, pero vista de distinta manera.

 

Os digo que la paz no es nada que se refiera con la Jerarqu�a, no porque el amor no lleve en s� ya su gran capacidad de paz  interior, sino porque la paz que est� m�s all� de toda comprensi�n, es la paz que surge del coraz�n de Sanat Kumara. Entonces, es una creaci�n, es una emanaci�n que surge del coraz�n del Logos Planetario, y es canalizada a trav�s del prop�sito del Se�or del Mundo. El problema solamente es el individuo que est� en el sendero y habla de la paz como una meta; pero la paz, como la verdad, es un constante devenir, un constante movimiento, que se acerca a nosotros en cualquier momento del tiempo y en cualquier situaci�n, de no importa qu� estado de conciencia tenga el hombre, simplemente se presenta y el hombre es libre de acogerlo.

 

De ah� que siempre reitero la atenci�n, la observaci�n serena de los hechos, porque nunca sabemos cu�ndo surgir� el maestro, la paz, o la verdad. Simplemente hay que estar investigando, como hace el cient�fico. El cient�fico realmente no busca un resultado definido, est� simplemente investigando. Y todos tenemos que tener en una cierta medida esta mentalidad cient�fica de investigar los hechos sin esperar ni pretender resultados, simplemente investigar, porque entonces adquirimos el poder que nos hace superiores al destino; el destino se forja constantemente porque el hombre est� apegado al fruto de sus acciones, cuando el hombre se apega al fruto de sus acciones crea karma. Cuando el hombre investiga sin darse cuenta de los resultados, o cuando hace el bien y no se preocupa tampoco de los resultados, sin buscar ganancia alguna a sus actividades, simplemente por el anhelo de hacerlo bien, entonces se produce el resultado este que es siempre la conformaci�n al destino marcado por el Se�or del Mundo. 

 

Y desde hace tiempo vengo reiterando la idea de Shamballa, y hablo menos de la Jerarqu�a, no es que la Jerarqu�a deba dejarse de lado, esto es impensable, sino que en cierta manera sabemos algo de la naturaleza del amor, pero sabemos muy poco, o casi nada, de la naturaleza de la paz, porque si bien hablamos, no podemos decir que sentimos paz; tendremos tranquilidad emocional, lo cual no es f�cil, es algo muy diferente. Cuando los negocios marchan bien, cuando tengo el trabajo que me gusta y bien remunerado, cuando tengo una familia que me quiere y de la cual soy querido, tengo una tranquilidad interna, pero en el fondo subsiste el miedo de perderlo, lo cual significa que no hay paz, lo cual significa que estamos buscando un resultado a trav�s de aquello, o una gratificaci�n si me lo permit�s; y como que nuestro amor se realiza a base de gratificaciones, es un toma y daca, es decir, es un compromiso k�rmico establecido, y no surge del coraz�n sino de las conveniencias particulares o sociales, entonces el amor tampoco ha sido comprendido en su justa esencia.

 

Y si sucede esto con el amor, que es lo m�s inmediato, lo que m�s sentimos, que ser� cuando se trate de la paz, la paz que est� m�s all� de toda comprensi�n y que mora en el coraz�n de aquellos que viven lo eterno, tal y como se dice en los Upanishad, esta es la clave. Entonces, solamente hay que dar una peque�a vuelta mental para darnos cuenta de la gran analog�a que existe entre la paz, la humildad y el prop�sito. Y c�mo dentro de esta paz y dentro de este prop�sito, y de esta cosa que estamos buscando, est� impl�cito el amor, el amor exaltado a su m�s alta medida. Por lo tanto, ya os digo que no se niega el amor de la Jerarqu�a, sino que se trata de una especie de amor desconocido.

 

Si pudi�semos asimilar el nombre ser�a el amor por la justicia, o amor al bien. Ya no es la buena voluntad, tampoco es la correcta relaci�n, es algo sint�tico que engloba la buena voluntad y al mismo tiempo la relaci�n correcta, o relaci�n social justa y equilibrada. Y todo, como ver�is, es f�cil de comprender, porque en el fondo del coraz�n existe la comprensi�n de las cosas grandes, y en tanto que estamos hablando de cosas grandes, el peque�o ser que est� en nosotros, que anida dentro del coraz�n, se expande. De ah� la importancia de que lancemos la mente cu�nto m�s lejos mejor, sin buscar metas, porque por lejana que sea la meta nos ata, nos liga, nos condiciona. Hay que lanzar la flecha con potente brazo, a lo infinito, y seguir sin descanso.

 

Esto es, t�cnicamente, el prop�sito espiritual, el prop�sito por el cual fue establecida la Jerarqu�a aqu� en la Tierra, es el prop�sito que condensa la voluntad del Logos Solar a trav�s del Logos Planetario, y que despu�s Sanat Kumara, que es la representaci�n objetiva del Logos Planetario, transmite a la Jerarqu�a, la cual a su vez transmite la fuerza a  la Humanidad y dentro de la humanidad encontramos una serie de c�rculos sociales, de c�rculos de toda naturaleza que sienten la proyecci�n de esta fuerza y a su vez la distribuyen. De ah� la importancia de que existan grupos de disc�pulos en el mundo capaces de canalizar los destinos marcados por Shamballa, sin olvidar jam�s la impronta de la Jerarqu�a, sino recogiendo lo mejor del legado hist�rico y continuar avanzando siempre, dejando jirones del yo vencido en cada vuelta de la espiral de la existencia. Hasta que llegar� un momento en que sin darnos cuenta, sin pretenderlo, quedaremos desnudos y sabremos lo que es la humildad, la segunda demostraci�n de que la humildad y la paz van juntas siempre. Pero dentro de la paz, y de ese testimonio vivo de inspiraci�n subsiste siempre el prop�sito. De ah� que es m�s importante para un disc�pulo que mantenga firme el prop�sito, y aunque se vea ca�do, que no se preocupe: �Lev�ntate y anda�, tal como dec�a Cristo. Es la voz que est� siempre clamando no en el desierto, sino dentro del coraz�n del disc�pulo, cuando est� muy triste y afligido porque se ve incapaz de luchar contra las circunstancias, o est� lleno de problemas k�rmicos y frustraciones sin fin, entonces, sin darse cuenta, oye dentro del coraz�n como un arrebato de alegr�a, de fuerza superior, en aquel momento se borra toda perspectiva de sus problemas k�rmicos, por un momento se siente libre de todas estas cosas, y esta es la prueba, no s� si la habr�is aprovechado, de que se est� en el sendero, y el alma empieza a influenciar la forma, y el yo empieza a controlar las reacciones del no-yo, y en este yo peque�o que va creciendo, que se va ensanchando, pero que parad�jicamente est� disminuyendo, se gesta aqu� el noble destino de la raza del futuro, es en el presente donde halla su germen, y precisamente cuando Cristo hablaba de sus disc�pulos, siempre los design� como la sal de la tierra, y la sal de la tierra es el disc�pulo que est� constantemente orientando su visi�n, percepci�n y actividad hacia el destino de la humanidad prescindiendo de su propio destino.

 

Es decir, que la liberaci�n del karma no es tanto el resultado del esfuerzo del hombre por sujetar aquel destino y esforzarse por ser mejor cada d�a, disciplinando su conducta, como el volcar sus peque�os problemas en el seno del gran problema de la humanidad. Es una forma de decir que renuncia al fruto de sus acciones, porque cuando estamos purific�ndonos sin darnos cuenta somos ego�stas, lo hacemos en forma unilateral, en forma individual, en forma condicionada, parcial, y entonces la verdad, la vida y la paz no podemos alcanzarlas. Y tambi�n sucede, y esto creo que todos lo habr�is observado, que cuando ten�is un momento de paz, os coge de sobresalto, casi que os espanta el cambio de situaci�n que ha habido en la conciencia, y sin daros cuenta la mente empieza a trabajar, preguntando por el qu�, el porqu� del origen de la paz, y autom�ticamente la paz se esfuma, se disuelve.

 

De ah� que todos los disc�pulos est�n siendo ense�ados esot�ricamente en el arte del silencio: el silencio de palabras, el silencio de deseos y el silencio de pensamientos; porque solamente cuando la mente est� en silencio es cuando puede haber dentro de la misma un punto donde la verdad se pueda anclar, de expansionarse al punto de que toda la mente se convierta en el escenario donde la verdad pueda cumplir su  misi�n, el adecuado papel que tiene asignada dentro de este planeta de tercer rayo, y de aqu� en adelante todo cuanto ocurra no es sino la repetici�n de una serie de actos incomprendidos que deben oportunamente llegar al l�mite de expansi�n, llegar a una p�rdida absoluta de gravitaci�n; es decir, que todo cuanto implique movimiento, prop�sito, humildad y s�ntesis, que culmina en la paz, encuentra siempre �porque el hombre es as�, est� dentro de su propio caparaz�n k�rmico� la pretensi�n de haber llegado a un cierto punto de evoluci�n, y creerse superior a los dem�s, y entonces se crea el complejo mesi�nico, y nadie puede ser Mes�as excepto aquel que viene enviado por el Se�or, los dem�s somos peque�os int�rpretes de la voluntad de Aqu�l, porque nosotros desdichadamente podemos equivocarnos, pero el Instructor jam�s se puede equivocar, jam�s puede fallar en su prop�sito.

 

El hombre limitado por espacio y tiempo y sus propios condicionamientos est� constantemente creando dentro de s� la mole artificiosa de una verdad que no ha conquistado, porque se limita a acumular conocimientos acerca de la verdad, conocimientos acerca del amor, conocimientos acerca de la paz, conocimientos acerca de Dios, conocimientos acerca de la vida de la naturaleza, pero en el fondo el conocimiento siempre atrae la atenci�n del pensador, y si no es correctamente estimulado el morbo interno que se agita dentro de esta mole de conocimientos, forzosamente todo aquello se convertir� en una simple doctrina, sobre la cual afirmar� su voluntad y desde la cual luchar� contra todo y contra todos, y as�, cada vez se har� m�s separativo, m�s indolente en sus actitudes, menos amorosos y comprensivos con los dem�s. No es esta la misi�n del hombre, y menos la misi�n del disc�pulo que comprende.

 

Estoy seguro de que cuando un disc�pulo est� en probaci�n, saliendo de la gran masa de aspirantes espirituales, emocionales y devocionales al Maestro, est�n siendo atentamente observados por los disc�pulos superiores o por alg�n que otro iniciado, y est�n sujetos a una ley de gravitaci�n muy fuerte, porque intentan separarse de la gran masa, a la cual todav�a pertenecen, pero a despecho de todo y contra la fuerza de la masa, tienen un principio de prop�sito, hay una gran lucha aqu�, y muchos sucumben, pero ya fue establecida la ley de la observaci�n, que viene precisamente relacionada con aquella del Observador Silencioso, del Logos Planetario; todo observador �y siempre hago la observaci�n� proviene de la fuerza del Logos Planetario, el primero y el �nico observador. As� que observando mucho una persona se da cuenta, sin apegarse, porque el ego�smo, la separatividad, el condicionamiento, incluso el esp�ritu mesi�nico, se basan siempre en esta condici�n, en este apego del hombre a sus propias creaciones, o a sus peque�os conocimientos, o a no importa qu� forma, digamos, de expresi�n en la vida de la naturaleza. Bien mirado, un hombre puede estar apegado no solamente a un ser, sino a algo, a una cosa, lo cual limita igualmente la condici�n humana de estar atado a algo. Podemos estar atados a los conocimientos, podemos estar atados a los sentimientos emocionales, que sabe Dios que todos vivimos en el Kurukchetra todav�a, Kurukchetra es el plano emocional, y que la mente funciona a un peque�o y pobre rendimiento, y que por lo tanto hay grandes problemas humanos.

 

Yo mencion�, por ejemplo, el otro d�a en Vitoria, sobre el esp�ritu nacional, el esp�ritu nacional que todos llevamos dentro, el esp�ritu de clan o de frontera, que separa a unos de otros  y pon�a el ejemplo de una peque�a poblaci�n dentro de la cual los potentes est�n disput�ndose y mat�ndose entre s�, creando odio y enemistades por doquier, y naturalmente la paz se extingue, los �ngeles que deben llevar la paz no pueden trabajar, porque la guerra no es su medio de expresi�n, sino la armon�a de la humanidad. Cuando estaba escribiendo ciertos apartados de mi libro �Los �ngeles en la vida social humana�, me di cuenta de la importancia que tiene la conducta del hombre para atraer la bendici�n d�vica. Ve�a �ngeles por doquier, que vienen aqu� con la celeridad del rayo, pero con la misma prontitud y celeridad desaparecen, envueltos en el �ter de donde provienen, cuando existe la m�s leve gota de orgullo espiritual, o de ego�smo en el hombre, y a�n el disc�pulo, probado en la experiencia, que ya fue aceptado en un ciclo anterior, debe pasar por la prueba ang�lica, y comprobar la existencia dentro de s� de los g�rmenes de la esterilidad. Y esto, un d�a y otro, hasta que la observaci�n de estas peque�as cosas, aparentemente peque�as pero grandes en sus efectos y conclusiones, llega a identificarse con el aspecto superior de su naturaleza divina, y empieza entonces a observar de una manera muy similar al propio Observador Silencioso, a la del propio Logos Planetario.

 

Espero que durante el Festival de Wesak tengamos en cuenta nuestra participaci�n activa en la vida de la humanidad, y que en nuestra meditaci�n de hoy tengamos presente a todos aquellos de entre nosotros que sufren, de una u otra manera, y que nos ayudemos, ya que no podemos ayudar a la totalidad del mundo, ayud�monos al menos entre nosotros, participemos de las inquietudes de nuestros problemas sociales, quiz�s por nuestra falta de amor y de aislamiento, y esto lo podemos hacer, y ser� una obra realmente ang�lica, porque todos estamos seguros en el fondo del coraz�n deseando remediar los males de la humanidad
 

 

 

 

...por cuanto en los niveles ocultos se ha realizado �porque la luna llena ya pas�- un acto m�gico procedente del lugar m�s oculto del planeta, me refiero exactamente a Shamballa. Cuando nos referimos al Se�or Buda, nos referimos al m�s elevado agente de Shamballa que existe hoy en el planeta Tierra. La importancia de este gran Ser estriba principalmente porque fue el primer ser humano que alcanz� la iluminaci�n. La iluminaci�n, t�cnicamente hablando, es la octava iniciaci�n dentro del planeta; y tiene tambi�n importancia por cuanto toda la pr�dica de Buda, todo su mensaje, oscil� sobre la liberaci�n del par de opuestos. Entre el bien y el mal, existe algo que no es ni el bien ni el mal, este bien o mal se puede considerar desde un �ngulo puramente esot�rico, o simplemente exot�rico, porque implica la fuerza, la intenci�n y el prop�sito de reunir todo cuanto est� separado en la vida de la naturaleza.

 

Claro que debemos hablar de Wesak, �verdad? porque Wesak es la culminaci�n de una serie de hechos m�gicos que est� registr�ndose en el planeta desde hace m�s de dos mil a�os. Pr�cticamente hace dos mil cuatrocientos a�os que inici� Buda su bendici�n anual sobre la humanidad, en un acto supremo de sacrificio, pues todas las personas que de una u otra manera se hayan puesto en contacto con el estudio esot�rico sabr�n que descender del plano b�dico hasta el plano mental inferior y establecer contacto con la mente inferior de la humanidad representa un acto supremo de sacrificio por parte del Se�or Buda. Fue el sacrificio, el voto solemne del Se�or Buda al propio Se�or del Mundo, cuando despu�s de dejar el cuerpo f�sico, habiendo llenado el mundo �tal y como esot�ricamente se dice� con el esplendor de su aura, se refugi� en los planos ocultos, all� desde donde viene anualmente a transmitir su mensaje de Paz y de Amor, y de enviarnos a trav�s de su bendici�n las energ�as que surgen raudamente de la Osa Mayor a trav�s de Shamballa, estando implicado naturalmente el planeta Vulcano, al cual se ha referido Djwal Khul.

 

Bien, entonces lo interesante sobre la vida de Buda es por qu� hizo el voto de sacrificio solemne de descender anualmente a la Tierra para dar su bendici�n en compa��a o en armon�a con el Cristo, que tiene la S�ptima Iniciaci�n, trabajando conjuntamente con el Man� y el Mahachohan; y est�n trabajando para la nueva humanidad, para predisponer a los hijos de los hombres para aquella iniciaci�n que convertir� a todos y cada uno de los seres humanos en entidades divinas, es decir, en ciudadanos del Quinto Reino de la Naturaleza. Naturalmente, que cuando hablamos del quinto reino sentimos la presi�n de algo muy lejano, de algo que est� m�s all� de nuestras posibilidades, pero realmente no es as�, el Reino de los Cielos est� aqu� y ahora, es solamente saber descifrar el contenido del misterio que se oculta en cada uno de los actos que estamos viendo por doquier, y saber extraer la experiencia necesaria para condensarla dentro de nuestro esp�ritu, en fuerza de amor y de servicio a la humanidad.

 

Cuando hablamos de Buda podemos referirnos a tres matices muy pronunciados. El matiz hist�rico, el que tiene que ver con la vida de Sidharta Gautama, pr�ncipe del Nepal, que alcanz� la iniciaci�n en aquel cuerpo f�sico, y todas las alegor�as y los simbolismos que nacen de este proceso hist�rico; pero, a mi entender interesa m�s el aspecto m�stico en el esp�ritu, digamos, de la cuesti�n del propio Buda, est� todav�a en el aura de la Tierra; y tambi�n definir en cierta manera la evoluci�n que tuvo Buda psicol�gicamente, pues se convirti� r�pidamente, despu�s de la Quinta Iniciaci�n que tuvo en Persia hace muchos miles de a�os, hasta llegar el momento aqu� en la Tierra, hist�ricamente, cuando se nos dice simb�licamente que adquiri� la Iluminaci�n.

 

La Iluminaci�n es el proceso m�stico que conduce al Buda, porque Buda igual que Cristo no son personas, son estados de conciencia. Un ser que se llam� Sidharta Gautama, adquiri� por obra y gracia de su esfuerzo la Iniciaci�n de Iluminado o de Buda, y Cristo merced a su trabajo de dedicaci�n y amor a la humanidad sinti� dentro de su coraz�n la fuerza del amor del propio Logos Solar. As� que cuando refiri�ndonos a un Adepto de la Jerarqu�a, estamos denomin�ndolos como Se�ores de Amor y de Sabidur�a, hay que tener en cuenta que la parte de amor corresponde a Cristo y que la parte de sabidur�a corresponde a Buda, son los dos hermanos m�s evolucionados de nuestro sistema planetario.


 

 

 

 

Por lo tanto, todo cuanto digamos con referencia a Buda autom�ticamente surge la figura gloriosa de Cristo, est� sintiendo las energ�as, y es el transmisor de las energ�as de Shamballa que nos env�a Buda, las canaliza a trav�s de la Jerarqu�a, en este momento solemne del plenilunio, y despu�s toda la humanidad recibe su parte. La medida de su propio contenido psicol�gico, hist�rico y m�stico del hombre, queda impregnado de esta fuerza, y durante un a�o est� dinamizado. Todo esto son razones esot�ricas que ustedes podr�n aceptar como una simple hip�tesis mental o un trabajo o un estudio, pero lo que s� es necesario es comprender que despu�s de esta venida anual de Buda hay un creciente impulso de la vida espiritual dentro del coraz�n de todos y cada uno de los seres humanos. En esto hay que estar todos de acuerdo, si no, no estar�amos aqu� seguramente.

 

Pero, cuando hablamos de este contenido de fuerza �gnea que lleva Buda anualmente durante el plenilunio de Wesak, es porque por primera vez dentro de la vida m�stica de la humanidad se establece un n�cleo viviente de energ�a que tiene que ver con un hilo o corriente de luz que estableci� Cristo desde el huerto de Getseman�, en Bel�n, hasta llegar al Centro M�stico de Shamballa, m�s un hilo luminoso que procede de Mercurio, porque de la misma manera que Mercurio es El Enviado o El Mensajero de los Dioses, el Buda es el Enviado o el Mensajero de Shamballa; �l establece contacto con todos los planetas de fuera y dentro del sistema solar, de ah� la importancia que trae una energ�a nueva, una energ�a cualificada, de �ndole metaf�sicamente imposible de descifrar, est� m�s all� del alcance, de la medida de nuestro entendimiento. Pero, el hecho en s� es que nuestra mente, nuestro coraz�n, en virtud de la bendici�n b�dica est� ahora, en estos momentos, impregnada de una fuerza que no dispone actualmente la humanidad, es algo nuevo que debemos utilizar.

 

Cuando habl�bamos de los planos del universo, quisiera hacer menci�n al centro m�stico del sistema solar, en donde est� precisamente como emisario y como conductor de energ�as el Se�or Buda, es justamente el 4� Subplano del Plano B�dico, es decir, que en un universo septenario, que tiene siete planos, el cuarto plano, el plano b�dico, es el m�s importante. Como dentro de la vida de los reinos, los siete reinos de la naturaleza, el m�s importante es el reino humano, precisamente por la oportunidad que tiene de estar situado en el centro de este septenario en s�. Y toda esta fuerza que estamos acumulando viene no solamente de la Osa Mayor sino tambi�n de las Pl�yades, y �sta enfoca no solamente en el 1� Rayo que viene de la Osa Mayor, sino tambi�n en el 2� Rayo que procede de las Pl�yades, m�s una energ�a nueva que est� trabajando desde hace siglos, y que nosotros consideramos con la del tri�ngulo equil�tero de los grandes Avatares, constituido por el Avatar de S�ntesis, por el Esp�ritu de la Paz y por el Se�or Buda.

 

Buda lo conocemos hist�ricamente, lo conocemos a trav�s del Festival de Wesak, pero no lo conocemos singularmente, por cuanto constituye actualmente desde hace siglos el centro de las energ�as que provienen de estas dos esplendentes constelaciones �la Osa Mayor y las Pl�yades� y de los grandes Se�ores que est�n relacionados con aquellas constelaciones que son el Esp�ritu de la Paz �2� Rayo� y el Avatar de S�ntesis �1� Rayo�. Entonces, Buda en su funci�n de director de las energ�as que corresponden al planeta Tierra, del 3� Rayo, est� vinculando a trav�s de Shamballa, todo el contenido planetario, as� que la bendici�n de Buda no ser� simplemente para la humanidad sino por todos los reinos de la naturaleza. As� que el proceso es un proceso realmente avasallador, un proceso determinante, un proceso sint�tico, un proceso que est� quiz� m�s all� de la medida del entendimiento.

 

Pero hay que captar esta verdad, este tri�ngulo m�gico, porque el tri�ngulo m�gico constituido... y no hablaremos ya en funci�n de constelaciones, sino en funci�n de personalidades, la que tiene que ver con el Avatar de S�ntesis, el Esp�ritu de la Paz y el Se�or Buda, porque quien recibe las energ�as procedentes de los planos c�smicos durante el plenilunio de Wesak es Cristo; Buda lleva la energ�a pero quien la distribuye es el Cristo a trav�s del Plan energ�tico de la Jerarqu�a, y todos de una u otra manera hemos sido invocados a las dos y veinticinco de esta madrugada, porque el Buda estaba all� presente, y presente estaba Cristo y la Jerarqu�a, y aqu� estamos nosotros de una u otra manera recibiendo y proyectando esta energ�a.

 

Quiz� no sintamos sus efectos, quiz� los efectos emboten algo en su entendimiento y la frescura de nuestro coraz�n, porque as� son las cosas esot�ricas. Una energ�a por poderosa que sea no te libera autom�ticamente sin un esfuerzo de tu parte. Ahora estamos en posesi�n de grandes energ�as b�dicas transmitidas a trav�s de Cristo y, sin embargo, aparentemente no sentimos esta fuerza, quiz� de una u otra manera acrecentar� el conflicto interior o el problema de cada cual, pero es solamente el impacto. Si recibimos el impacto y somos capaces de transmitir, entonces sentiremos una liberaci�n k�rmica, porque Buda viene para liberar el karma, porque el voto solemne hecho al Se�or del Mundo con respecto a la humanidad fue: �No dejar� a los Hijos de los Hombres hasta que no hayan alcanzado la liberaci�n�. Este es el voto supremo del Observador Silencioso, que transmite sus energ�as a trav�s de Buda. Buda por su parte hace el voto solemne de estar aqu� entre los Hijos de los Hombres en tanto que no surja otra entidad como �l de la 8� Iniciaci�n, que tenga acceso a los grandes planos c�smicos, y de los planos c�smicos pueda llevar energ�a a la humanidad.

 

El proceso aparentemente es simple, pero es complicado debido a la fuerza que maneja este ser, a la fuerza que manejan estas constelaciones y las fuerzas c�smicas transmitidas constantemente y de las cuales apenas somos conscientes. Es decir, que habitualmente, cuando nos referimos al Festival de Wesak, hacemos una larga exposici�n de hechos hist�ricos. Tal como sucedi� como Buda se inici�, las tentaciones debajo del �rbol Bo, que todos ustedes habr�n le�do en alg�n sitio, y luego tambi�n el porqu� adquiri� la liberaci�n. Aqu� queda el proceso hist�rico, porque no pasamos de aqu�.

 

Despu�s el proceso psicol�gico que corresponde al propio Buda, tal como es en su coraz�n as� ser�n las energ�as que transmite. Pero, el proceso m�stico, el proceso espiritual, no solamente ata�e a Buda sino que nos ata�e a nosotros, porque nosotros a igual que �l, en su tiempo justo estamos sujetos a un karma hist�rico, estamos sujetos a una vivencia dentro de un nivel de los hechos, y estos hechos nos est�n condicionando constantemente, y a�n despu�s de recibir las grandes energ�as siempre queda la duda dentro del coraz�n y nos preguntamos: ��Llegar� a absorber estar energ�as o no ser� un mito simb�lico de la antig�edad o una nueva tradici�n que llamamos esot�rico o qu� ser�?� La pregunta siempre queda flotando en el aire porque no estamos capacitados para medir verdades que est�n m�s all� de nuestro entendimiento, y cuando hablamos del 4� Subplano del 4� Plano �qu� significamos? Un lugar en donde existe un gran remanso de paz del cosmos, si existe paz de Shamballa, por decirlo de alguna manera en nuestro, ha de ser en el 4� subnivel del 4� nivel planetario, es decir, el nivel b�dico planetario, pero dentro del propio nivel b�dico-planetario el 4� subnivel, y all� est� el centro de paz que todos y cada uno de nosotros estamos intentando hallar. Por eso surgi� de Shamballa el Agni Yoga, el poder de liberar a las personas del contenido mental innecesario y adquirir la grandeza del coraz�n. Todo el proceso est� aqu�, si seremos capaces de adaptar la corriente de energ�a procedente de Shamballa a trav�s de Buda y qu� haremos con este contenido, si el continente, si el c�liz que somos todos nosotros no est� todav�a preparado para recibir estas energ�as.

 

Tampoco podemos decir que podemos marcar el paso del proceso hist�rico, pues la historia nos condiciona y ustedes lo saben, porque nos condicionan los hechos nos condiciona la historia, y si nos condiciona la historia nos condiciona el aspecto emocional tanto como el aspecto ps�quico, como el aspecto f�sico, y tenemos problemas y dificultades por esta falta absoluta de adaptaci�n a estas energ�as. Pero, les digo con absoluta franqueza que todo cuanto ustedes vayan recibiendo procedente de la constelaci�n actuante y de esta luna llena que ya va desapareciendo es la tranquilidad de esp�ritu y no preocuparse demasiado si sienten impresiones aparentemente at�vicas o de regresi�n al pasado. Ser� un fen�meno muy normal y habr� que estar muy atentos y vigilantes, porque una cosa es ensalzar las energ�as que van viniendo y otra cosa es estar preparados para recibirlas, para que no nos produzcan indebidos embotamientos de conciencia. Bien mirado, cuando el recipiente est� muy lleno y tiene un agujerito peque�o, el agua no sale, igual nos sucede, tenemos mucha energ�a y la apertura de conciencia es muy limitada y, por lo tanto, la primera sensaci�n que nos da es de reacci�n ante la propia energ�a vibratoria b�dica que procede de constelaciones superiores; y tambi�n toda esta atenci�n, este estado de alerta, de observaci�n constante que estamos diciendo constantemente, hay que aplicarlo mayormente en estas fechas.

 

D�monos cuenta que no es en vano que las energ�as proceden, como dec�amos antes del signo de Tauro, porque Tauro es el gran iluminador del universo. Cuando nos referimos al ojo de Tauro, al ojo de la luz, dentro del contexto esot�rico m�s profundo, nos referimos a que Tauro enfoca las energ�as de constelaciones m�s all� de nuestro sistema, m�s all� de nuestras galaxias y que, por lo tanto, el ente m�gico de Tauro es necesario, porque nos manda tambi�n la r�faga de intuici�n, nos env�a el entendimiento superior, y nos env�a aquello que en los seres inferiores es terquedad y obstrucci�n, pero que visto desde los �ngulos ocultos es voluntad divina y, por lo tanto, tambi�n hacemos siempre la distinci�n entre el libre albedr�o y la voluntad, para llegar a un punto de m�xima confluencia m�stica dentro de la cual nos sentimos unidos por semejanza a estas energ�as que van llegando.

 

Tambi�n existe el prurito o el atavismo de hacer unas meditaciones muy espec�ficas y recortadas para estos d�as. Yo creo, siempre en honor de los nuevos tiempos que la mejor de las meditaciones es la serena expectaci�n. Voy a aclararles lo que yo entiendo por serena expectaci�n. Cuando a algo que sucede, ustedes le prestan atenci�n ―lo est�n observando porque es su deber social, no lo olviden― y sacan consecuencias y las consecuencias no se convierten en recuerdos sino que pasan, entonces, existe una frescura interior, entonces el matiz, la experiencia de cada hecho puede decirse que queda asimilado dentro de nosotros, sin pasar por aquello que t�cnicamente definimos como meditaci�n.

 

Siempre que estamos en estado de expectaci�n estamos meditando, y si estamos expectantes durante todo el d�a y durante toda la noche significar� que nuestra conciencia se ha hecho meditativa, que no tiene lapsos de meditaci�n y de no-meditaci�n, es decir, lapsos entre el yo que observa y el no-yo que siempre es la cosa observada, y lo que sucede, y lo que siempre dijo Buda, aconsej� a sus disc�pulos y a toda la humanidad: �Amadlo todo pero no os apegu�is a nada. Liberaos de los opuestos. Surgid triunfantes del centro m�stico de la batalla�; y adem�s, �que no vence el que se esfuerza sino el que deja de luchar�. El hombre perfecto es aquel que vence sin luchar.

 

El mensaje, digamos, que hemos llegado a este proceso del mensaje de Buda es siempre que no hay que hacer resistencia a la vida, que no hay que apegarse a las cosas, que hay que vivir serenamente, y que hay que observarlo todo con gran expectaci�n. Bien mirado, todo es importante para Buda, y si todo es importante �por qu� hacemos divisiones? �por qu� diferenciamos unos hechos de otros? Solamente para que ustedes miren el porqu� de la cuesti�n, del porqu� quiz� viene Buda cada a�o. Porque cada vez que viene Buda una parte grand�sima del apego que tiene la humanidad hacia las cosas queda desintegrado; la marcha de la vida es m�s r�pida, no existe el karma tan pesado, lo que ocurre siempre es que en la medida que estamos atentos a la cuesti�n nuestra, que est� constituida por los actos, por los pensamientos, por el grupo m�s o menos numeroso de recuerdos y por todas las aspiraciones y los deseos, y si llegamos a un estado de conciencia dentro de la cual el recuerdo existe sin atarnos, y el pensamiento trabaja, es activo, sin condicionar nuestra actitud, entonces podemos decir que estamos expectantes, estamos siguiendo el comp�s de la vida, y que la meditaci�n se ha hecho �nica, se ha hecho trascendente, se ha hecho palpitante, y cada uno de los ratos de nuestra vida, cada uno de los momentos ser� solemne.

 

Si adquirimos este don de la solemnidad, que es la expectaci�n, que es la atenci�n, que es el amor de los unos hacia los dem�s, el ser humano se liberar� de karma, dejar� de estar uncido al carro que da vueltas incesantemente, a la Rueda de Sams�ra de muertes y nacimientos; porque la  pr�dica de Buda es hallar el punto m�ximo dentro del cual la Rueda de Sams�ra deja de girar y el hombre se ve libre de la sucesi�n de muertes y nacimientos. Si podemos imaginar un estado de conciencia dentro del cual no exista ni el nacimiento ni la muerte, llegar�n a la conclusi�n de que solamente las energ�as de la paz que trae Buda son las que puedan liberarlos del contexto. Paz que proviene de Shamballa, la paz que se halla en el centro m�stico del universo y en el centro m�stico del planeta. Es aquella fuerza en s�, es aquella fuerza misteriosa que amalgama todas nuestras actitudes, que convierte la historia en experiencia, y la experiencia en liberaci�n, y al llegar a la liberaci�n existe el campo del servicio, existe la voluntad de representar dignamente en la Tierra a Dios, al Creador.

 

La meditaci�n de luna llena tiene un significado m�stico prescindiendo de s� hoy sea Wesak,  o que sea cualquier otro festival mensual coincidiendo con la luna llena, lo que interesa es que el delineamiento meditativo sea tan simple que nuestra mente quede en paz. Hasta aqu� se propone un delineamiento de integraci�n de los veh�culos, que la mente, que la emoci�n, que el cuerpo f�sico, deben estar bien estructurados, bien canalizadas sus energ�as, para recibir estas energ�as, pero, yo les digo y les afirmo a ustedes, que si est�n muy expectantes, est�n muy atentos, esto se produce autom�ticamente y que, por lo tanto, lo m�s interesante no es seguir un delineamiento expresivo, particularizado, y a veces que sea condicionado, sino que en la frescura de la atenci�n, de la observaci�n, de la expectaci�n, sentir�n c�mo la fuerza que est� en el ambiente penetra dentro de la mente y del coraz�n, y el coraz�n y la mente quedan plenamente integrados sin pasar por etapas previas de delineamiento.

 

Es sencillo, porque sencilla es la vida, y la sencillez tal y como dec�a el Se�or Buda es necesaria, porque estamos pendientes siempre de objetividades, de cualidades y de procesos hist�ricos que son los recuerdos, estamos siempre traficando con recuerdos y estados de conciencia que pertenecen al pasado. Hablamos en presente y cada vez m�s tendremos que hablar del presente, el pasado solamente es un recuerdo hist�rico y el futuro es una hip�tesis, una interrogante, pero el presente tiene vida, se dan cuenta por qu� Buda dec�a: �Situarse en el centro de los opuestos�; porque el individuo al situarse dentro de su ser o bien se aplica al pasado o bien se aplica al futuro, y toda la experiencia del presente carece de significado para �l, y de esta manera no existe liberaci�n ni posibilidad de liberaci�n del karma. Es decir, si estamos atentos durante la meditaci�n, yo les invito a un per�odo de silencio expectante, con toda la intenci�n de su ser, con todo el poder de la intenci�n de su alma, estoy seguro que las energ�as del Se�or Buda transmitidas esta madrugada penetrar�n raudamente dentro del coraz�n, dejando la mente desguarnecida, dejando la mente vac�a y, por lo tanto, habr� paz.

 

No son d�as estos de grandes conferencias, son d�as de recogimiento, son d�as de unci�n interna, son d�as, repito, de serena expectaci�n, as� que les invitar�a a un rato pronunciado de silencio expectante, intercalar� un m�ntram positivo para ayudarles a ustedes, y durante este trayecto lo vamos a realizar.

 

 

OM   OM   OM

OM   OM   OM

OM   OM   OM

 

Que la Luz Liberadora de Buda,

el Amor infinito del Esp�ritu de la Paz

y el poder indescriptible del Avatar de S�ntesis

restablezcan el Plan de Dios en la Tierra.

 

 

Que la Luz Liberadora de Buda,

el Amor infinito del Esp�ritu de la Paz

y el poder indescriptible del Avatar de S�ntesis

restablezcan el Plan de Dios en la Tierra.

 

 

Que la Luz Liberadora de Buda,

el Amor infinito del Esp�ritu de la Paz

y el poder indescriptible del Avatar de S�ntesis

restablezcan el Plan de Dios en la Tierra.

 

OM   OM   OM

OM   OM   OM

OM   OM   OM

 

Que la Paz de Shamballa sea con toda la Humanidad.

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Meditaci�n en Buenos Aires - Argentina
 

 


 

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15:30 hs - 5

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        El Salvador - Costa Rica - EEUU Monta�as

14:30 hs - 6

        EEUU Pac�fico

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Conferencias de Vicente Beltr�n Anglada sobre Wesak

 

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Sobre la Bendici�n del Buda y el Festival Wesak  |  06-05-1982

Sobre el Festival de Wesak. La humildad, la paz, el prop�sito y el amor. El sentimiento del disc�pulo es buscar el bien de la Humanidad m�s que el suyo propio. El Observador Silencioso y el Logos Planetario. Vida de Siddhartha y la Iluminaci�n. Sobre Cristo, el Buda y su gran influencia. Meditaci�n final.

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Sobre el Festival Wesak y la Meditaci�n  |  27-05-1975

La celebraci�n de los tres festivales que son los siguientes: El Festival de Pascua o del Cristo; el Festival de Wesak o del Buda; y el Festival de la Humanidad, como precursores del Plan de Dios. La visi�n de la unificaci�n de todas las religiones. "La meditaci�n es el instrumento m�s adecuado de conexi�n con la voluntad superior". La importancia de la meditaci�n en grupo. "El trabajo es hacia dentro y no hacia afuera". El proceso energ�tico en el Festival de Wesak a trav�s de la bendici�n del Buda. La realidad en el mundo ang�lico. Filiaci�n ashr�mica y Maestros. El contacto entre Logos y sus efectos. Los efectos energ�ticos de la entrada en la Era de Acuario a trav�s del planeta Urano. Sobre la alquimia y la conciencia. La representaci�n y paralelismo de la vida del Buda y del Cristo. La comprensi�n a trav�s de la contemplaci�n y el silencio. Sobre los primeros pasos en la b�squeda de la verdad y los errores que se cometen. La conducta y el ejemplo de un buen ciudadano en la vida del disc�pulo como causas influyentes de la transformaci�n social. La voluntad de Dios y el trabajo llevado por los �ngeles. Los �ngeles est�n presentes en todas las religiones. Sobre el fuego del coraz�n y el fuego de Fohat que despierta Kundalini. Sobre la percepci�n ang�lica. La fraternidad como el primer paso al contacto con los �ngeles.
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Buda y el Festival de Wesak  |  19-05-1981

Siddhartha�Gautama: el Buda. El Festival de Wesak y el fruto de sus bendiciones. La Serena Expectaci�n y la recepci�n de energ�as universales. Se hace una meditaci�n grupal. J. Mart�. Astrolog�a y el Signo de Tauro.

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La Promesa del Buda y el Festival Wesak  |  04-05-1985

La promesa del Buda que desciende cada a�o para dar su bendici�n. El silencio y la importancia de la corriente del 1er Rayo en el Festival de Wesak. La invocaci�n del Buda que nos trae energ�as de grandes entidades c�smicas. La influencia de la Luna llena de Tauro y el karma de la Humanidad.

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Abriendo espacios de servicio para hombres y mujeres inteligentes y de buena voluntad

"Que la Humanidad constituya vuestro campo de servicio y pueda decirse de ustedes que, conociendo los hechos espirituales fueron parte din�mica de los mismos, que no se diga que conoc�an estas cosas y no hicieron nada ni se esforzaron por hacerlo. Tampoco permitan que el tiempo se deslice cuando trabajan."                                            

                                                                                                                              Maestro Tibetano Djwhal Khul