Ilie Cioara no
perteneci� a ning�n linaje. Vivi� casi totalmente aislado en un
pa�s comunista, sin ning�n contacto con las filosof�as
no-dualistas, como el zen, ni con ninguna otra tradici�n
espiritual.
Se vio atra�do inicialmente por el misticismo cristiano, estuvo
practicando un mantra durante 20 a�os, hasta que un d�a sinti�
el impulso de abandonar su mantra y simplemente practicar el
silencio mental, escuchando los ruidos que le llegaban de la
calle y viviendo totalmente en el ahora.
Tras varios a�os de realizar esta pr�ctica, una ma�ana, al
despertar, se dio cuenta de que psicol�gicamente funcionaba de una
manera totalmente distinta a la noche anterior. De su mente
hab�a desaparecido su agitaci�n habitual. En un estado de
serenidad que nunca antes hab�a sentido, se hallaba en
perfecta comuni�n con la totalidad.
Ilie Cioara fue un m�stico iluminado que vivi� toda su vida
en Bucarest, Rumania. Sus escritos, reunidos en diecis�is
libros, describen la experiencia de la meditaci�n y la
iluminaci�n, as� como la pr�ctica del �conocerse a s� mismo�
utilizando una atenci�n global. Como en el caso de Ramana
Maharshi,
Krishnamurti,
Vicente Beltr�n Anglada o Eckhart Tolle, el suyo es un mensaje
sencillo, que habla de descubrir nuestra naturaleza divina en el
silencio de la mente.
As� es como el autor describe su experiencia de Iluminaci�n:
"Ten�a cincuenta y cinco a�os. Una ma�ana, al despertar, not� que
psicol�gicamente funcionaba de manera distinta a la noche
anterior. Hab�a desaparecido de mi mente la agitaci�n
habitual. En un estado de serenidad que nunca antes hab�a
sentido, el funcionamiento mental se hallaba en perfecta
comuni�n con la totalidad de mi estructura som�tica.
Hasta al cabo de un par de horas no ca� en la cuenta de lo que me
hab�a sucedido, sin haber intentado conseguir aquel �algo�
como un ideal. Me encontraba, por usar un s�mil, en la
situaci�n de una persona ciega de nacimiento que, tras una
operaci�n, acabara de ver por primera vez. Todo lo que me
rodeaba era nuevo. Ten�a una perspectiva global de lo que me
rodeaba, pues una mente que est� en silencio permite que los
sentidos perciban las cosas tal como son.
En ese estado de silencio, la totalidad de la mente se hab�a
convertido en un inmenso espejo en el que se reflejaba el
mundo exterior, y el universo que mis sentidos percib�an
directamente me revelaba su realidad. Sent�a hacia mis
semejantes, ya fueran amigos �ntimos o absolutos
desconocidos, un amor indiferenciado que jam�s hab�a
experimentado hasta aquel momento. Si afloraba cualquier
reacci�n de la mente, desaparec�a de inmediato al entrar en
contacto con la chispa de la atenci�n impersonal. Un estado
de dicha, silenciosa y omn�moda, me caracterizaba en todas
las circunstancias, ya fueran placenteras o dolorosas. Mi
comportamiento era el de un simple testigo, perfectamente
consciente de todo lo que suced�a a mi alrededor, que en
ning�n caso afectaba a mi omn�modo estado de paz. El estado
de lo Sublime es, por supuesto, dif�cil de describir, pero
no imposible de experimentar para quien de verdad practique
la percepci�n consciente. Para comunicarlo, se emplea un
lenguaje sencillo y directo, que no est� filtrado por la
raz�n, puesto que el ego, con su percepci�n subjetiva, ya no
existe. Por as� decirlo, es la �vacuidad psicol�gica� la que
vive el momento actual, la que expresa este encuentro con
palabras y, a la vez, sigue estando presente por completo y
a disposici�n del momento siguiente."
Video del programa "Sinton�as de Unidad"
Presentan a Ilie
Cioara, su vida, su obra y las traducciones al ingl�s y espa�ol
Libros editados
Hasta donde tenemos
informaci�n parece ser que en rumano se editaron los 16 libros
que escribi�. En ingl�s y en espa�ol se editaron 4 libros. En
este �ltimo idioma fue la
Editorial Sirio de Espa�a quien asumi�
la edici�n.
Entrevista sobre "El Silencio
de la Mente" con el traductor Petrica Verdes
Petrica Verdes (Deva Daan) es
traductor y buscador de la verdad; ha practicado la meditaci�n y vivido
en varios comunidades de meditaci�n en Italia, Alemania y Reino Unido.
Traducir la obra de Cioara ha sido una labor de amor y un proceso de
crecimiento espiritual.
NDM: �Puede por favor contarnos c�mo conoci� a Ilie Cioara?
Petrica Verdes: En 2002, me encontr� con uno de los libros de
Ilie Cioara en una librer�a, e inmediatamente escrib� al editor,
preguntando si podr�a pasarme la direcci�n del autor. El libro me
hipnotiz�, sent� una energ�a en el texto y sol�a meditar con �l y
llevarlo conmigo. Para mi sorpresa, despu�s de un mes, recib� una
respuesta del editor, con la direcci�n del autor y su n�mero de
tel�fono. Lo llam� el mismo d�a y concert� una reuni�n con �l para la
ma�ana siguiente. La puerta de Ilie Cioara estaba siempre abierta
para todos los que estuviesen interesados en la verdad. No hizo ninguna
pregunta: uno era el que hac�a las preguntas, si necesitaba.
Despu�s de un viaje de 10 horas en tren, golpe� en su puerta. �sta se
abri� y fui recibido por unos ojos de lo m�s asombrosos. Hab�a visto
esos ojos antes, en fotos de Ramana Maharshi, Osho, Babaji, Yogananda,
pero era la primera vez que los ve�a en la vida real. Frente a mi estaba
parado un hombre mayor, muy vital y activo, de quien pens� ten�a
alrededor de 60 a�os. No sab�a que en ese momento �l ten�a 86.
La sala estaba llena de una energ�a que hac�a que mi mente se volviese
silenciosa. Me pregunt� si ten�a alguna pregunta para hacerle, pero no
pude pensar en nada, mi mente estaba simplemente en blanco. S�lo quise
sentarme y meditar en su presencia, y mirar esos ojos. Me dijo que esto
le hab�a sucedido tambi�n con otras personas, y que, de ser necesario,
pod�a escribir mis preguntas en casa y traerlas conmigo la pr�xima vez.
Hab�a una fuerte energ�a meditativa en la sala. S�lo quise relajarme en
esa energ�a.
Recuerdo dos an�cdotas de este encuentro. En un momento, me dijo que una
mujer hab�a venido a �l, y que ten�a el don de leer los pensamientos de
otras personas. Lleg� a �l buscando reconocimiento, pero la respuesta de
Ilie Cioara fue simple: "�no son suficientes tus pensamientos, que
tambi�n quieres tener los de otras personas?".
Otra cosa que me dijo durante nuestra reuni�n, sobre el famoso dicho de
Descartes "Pienso, luego existo". Ilie Cioara coment� que era una de las
cosas m�s est�pidas que jam�s hab�a o�do, porque s�lo cuando uno no
piensa, uno ES verdaderamente. Era una expresi�n profundamente falsa.
Dijo que la expresi�n correcta ser�a: "Pienso, luego no existo".
NDM: �Y entonces se reuni� con �l nuevamente?
Petrica Verdes: S�lo lo vi una vez mientras estaba en su cuerpo.
Pocos meses despu�s dej� el pa�s rumbo a Italia, para vivir en una
comunidad de meditaci�n all�, tuve otros sue�os e ideales. Para el
momento en que di la vuelta para verlo de nuevo, en 2004, ya hab�a
fallecido.
NDM: �Puede por favor decirnos c�mo le han impactado este hombre y su
libro?
Petrica Verdes: He estado leyendo y releyendo este libro por
muchos a�os. Cada lectura le a�ade un nivel de comprensi�n m�s profundo.
No es un libro sobre la meditaci�n, o que la describe. El libro es una
meditaci�n en s� misma. Las palabras son usadas como un mecanismo para
transportar al lector a un estado de meditaci�n.
Para darle un ejemplo de primera mano, el poema "El Poder del Vac�o":
"La mente permanece en
silencio absoluto, y si
estamos atentos, con conciencia cristalina,
todos los conceptos, delimitaciones, desaparecen;
somos Uno con lo Infinito.
En la pr�ctica, tenemos una mente nueva, siempre flamante.
En ese intervalo, �soy
infinito!
Se separan dos mundos: dejo atr�s el mundo limitado
y entro en la Infinitud, por la fusi�n total.
El ser entero est� en calma: un destello constante.
No hay tiempo, no hay espacio, s�lo Eternidad sin fin.
Fluyo en contacto directo con la vida, en un presente perpetuo."
El libro es un viaje de autodescubrimiento para el lector. Mediante esos
poemas-espejo, es capaz de ver la realidad de su ser como delante de un
espejo. Esta aproximaci�n del libro es muy intuitiva y pr�ctica, m�s
bien que descriptiva. No explica, proporciona al lector una experiencia,
utilizando palabras. Todos los versos son seguidos de explicaciones en
prosa.
No se pretende necesariamente que el libro sea le�do del principio al
fin. Uno puede llevarlo en el bolsillo, abrirlo al azar y leer un
pasaje: ayuda a reconectarse con la realidad del ser. Como mirar a un
espejo, se nos recuerda el rostro original que ten�amos antes de nacer y
despu�s de morir.
He estado llevando este libro en mi bolsillo por un largo tiempo. Lo
particular acerca de �l es: usualmente, la gente iluminada no escribe
libros, hablan a los disc�pulos, y sus discursos se escriben. Uno siente
como que est� intercept�ndolo, el maestro est� hablando al disc�pulo, y
nosotros estamos oyendo esto como espectadores. Algo de esto puede
concernirnos a nosotros tambi�n, algo de esto est� espec�ficamente
dirigido al disc�pulo.
Dado que Ilie Cioara estaba casi solo, durante los a�os
comunistas, tuvo que comunicar esta experiencia en la escritura. Usa
palabras directamente, como un mecanismo para la informaci�n; est� aqu�
para despertar.
En cierto modo, este rev�s, cre� un libro �nico. No es un discurso, el
lector puede usar el libro como un mecanismo para despertar. E Ilie
Cioara es el primero en recordar al lector: "no necesita nada fuera
de usted mismo. Olvide al autor por completo y simplemente permanezca
con la experiencia de ser en el momento. Lea las palabras y
trasci�ndalas."
Abriendo espacios de
servicio para hombres y mujeres inteligentes y de buena voluntad
"Que la Humanidad constituya vuestro campo de servicio y
pueda decirse de ustedes que, conociendo los hechos
espirituales fueron parte din�mica de los mismos, que no
se diga que conoc�an estas cosas y no hicieron nada ni
se esforzaron por hacerlo. Tampoco permitanque
el tiempo se deslice cuando
trabajan."